martes, junio 06, 2006

Sistemas de compensación se expanden por el mundo

El regreso de las formas de intercambio no monetarias


A continuación presentamos la exposición realizada por Eric Watteau, a comienzos de este año (1996) en el PET. Él es un investigador del Ministerio de Finanzas de Bélgica, que se ha dedicado a estudiar la proliferación de formas no monetarias de intercambio en el mundo. Con este artículo iniciamos una serie destinada a difundir esta práctica, que puede ser utilizada especialmente en el ámbito del desarrollo local.

El interés de los intercambios no monetarios viene de una reflexión sobre los problemas monetarios, en particular de los siguientes:

-El dinero está distribuido desigualmente, de ahí que necesidades esenciales no estén satisfechas;

-Los mercados financieros tienen un impacto enorme en el mundo del trabajo. Por ejemplo, en 1994, los mercados financieros americanos temían presiones inflacionarias por causa de la disminución, a su parecer demasiado rápida, de las tasas de cesantía. Las tensiones que surgieron incitaron a las autoridades monetarias a comprimir sus tasas para frenar la expansión económica, y de ahí, frenar la disminución de la cesantía;

-La naturaleza del dinero plantea el problema de la usura: el peso de los intereses está en el origen del ciclo infernal de la deuda, a nivel internacional, nacional e individual. La usura contribuye, también, al carácter competitivo del dinero (y, por lo tanto, no cooperativo) que genera sus exclusiones (bancarrota, quiebra, etc.).

-La naturaleza especulativa del dinero se encuentra también en la volatilidad de los mercados financieros, la deconexión respecto a la esfera real de los bienes y servicios, etc. Es más fácil y más rentable colocar su dinero que invertir en actividades realmente productivas, que generan empleos.

El objeto de la siguiente reflexión no es agotar la problemática del dinero, sino que ver si es posible salir un poco de los círculos viciosos generados por el dinero. Porque éste, tal como funciona hoy en día, genera heridas profundas en el tejido social: se trata de la exclusión social con toda su corte de consecuencias dramáticas: pobreza, miseria, migraciones, ghettoización, falta de integración, criminalidad simple y organizada (mafias), droga, enfermedades, depresiones, desintegraciones familiares, suicidios, etc.

Ya que el dinero plantea graves problemas, podríamos imaginar sistemas de intercambio complementarios que se salgan del marco de la moneda clásica, a fin de aportar respuestas, incluso imperfectas, a los disfuncionamientos encontrados. Veamos entonces cómo los intercambios podrían funcionar sin moneda, lo que evoca inmediatamente el tema del trueque.

¡El trueque existe! El trueque pareciera ser un medio de intercambio obsoleto. Y sin embargo, no es cierto. Podemos, en efecto, darnos cuenta de que existen tres tipos de trueques: el trueque internacional, el trueque regional, que atañe particularmente a las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y el trueque local. Nos avocaremos a este último, que me parece una pista esencial para luchar contra este grave fenómeno de nuestra época, que es la exclusión, o , incluso, la expulsión social.

Utilizar la palabra trueque es tal vez un tanto erróneo; una mejor palabra sería más bien sistema de compensación. ¿Qué podemos encontrar como sistemas?

Las redes de intercambio de conocimientos o saberes

Son sistemas donde cada uno se convierte en recurso para el otro. Por ejemplo, Bernardo intercambia nociones de contabilidad contra cursos de fabricación de mermelada, o Pascal ofrece cursos de crianza de pollos contra cursos de cocción de pan a la antigua. Se trata entonces de un sistema de trueque donde se aprende y se enseña con otros. La regla de oro es la reciprocidad y la gratuidad. El sistema tiene un impacto social: uno crea relaciones, amigos. El sistema es flexible también: toma en cuenta la persona, a los usos, la disponibilidad, los saberes, las falencias, la cultura, los handicaps, etc. (1)

Trueque-tiempo (palois)

Es una red multilateral de intercambio de servicios cuyo origen se encuentra en Pau (Pirineos franceses). El sistema funciona a partir de intercambio de horas: un servicio prestado de una hora a un miembro del grupo da derecho a una hora en contraparte (principio de equidad).

El objetivo de la red es intensificar las relaciones entre habitantes de una zona dada, desarrollar la solidaridad y el encuentro, y multiplicar las relaciones sociales (salir del aislamiento). Los miembros del grupo toman así regularmente algunos tragos juntos.

Los principios son de permitir a cada uno, cualquiera sea su edad y su formación, participar en el trueque-tiempo; de hacer que cada uno encuentre ahí su interés y de valorizar los trabajos domésticos.

El sistema funciona como un banco o una bolsa de servicios. Las listas de ofertas y demandas son centralizadas y en las ofertas de servicio, se indica el mejor horario en que se puede dar este servicio. El reglamento interno es bastante complejo con aspectos muy precisos para algunos tipos de servicios (autorizaciones oficiales requeridas para algunos servicios).

Salvo algunas excepciones, el sistema no acepta más que ocho horas de servicio recibidas sin dar retribuición. Una compensación monetaria a la tasa del SMIC (2) horario está prevista para casos de cesación de participación al grupo, o si se ha sobrepasado el límite de ocho horas.

Los miembros pagan una cotización que cubre los gastos generales y la suscripción al seguro (responsabilidad civil de la red y de los miembros y protección individual) (3)

Hasta este día una decena de grupos existen en Francia y uno en Suiza. En regla general, los participantes no están en situación precaria. Se trata más bien de un trueque de confort, pero aporta beneficios sociales notables.

Sistema LETS

Se trata de una red de intercambio de bienes y servicios y el mecanismo abarca más que los dos primeros sistemas presentados (red de intercambio de saberes y trueque-tiempo), porque puede abarcarlos en su campo de actividades.

La red funciona a través de mecanismos de compensación que descanzan en una institución de base (4) donde cada miembro registra sus intercambios con otros miembros de la comunidad, a través de unidades de intercambio definidas por convención: el valor es definido como ligado a la moneda nacional o como ligada al tiempo; la definición vía tiempo puede ser igualitaria (1 hora por 1 hora) o diferenciada (½ hora de dentista vale 3 horas de servicio del sistema).

Concretamente, esto funciona de la siguiente manera. En el sistema de compensación, las cuentas de los participantes están en cero en un principio: el sistema está así en equilibrio, pero no pasa nada. Se debe, entonces, desequilibrar el sistema para que la red empiece a funcionar. Para ilustrar esto, cada uno empieza con un saldo de cero y un carnet de cheques (3 volantes). Para obtener un servicio de un miembro "B" de la red, "A" hace un cheque. "A" es entonces negativo en la red, mientras que "B" es positivo. El saldo global del sistema queda en cero, pero "A" debe dar un o unos servicios por un monto equivalente o superior a uno u otro miembro de la red para ya no ser negativo, mientras que "B" puede pedir a uno u otro miembro de la red un servicio con las unidades de más que adquirió. El endeudamiento de "A" con respecto al sistema produce, entonces, una dinámica económica local.

Por lo tanto, hay creación de instrumento de intercambio para los participantes, la base del sistema (la credibilidad) descansa en el compromiso de cada uno de los miembros y de la comunidad (la red) en sentido amplio.

En este sistema, el crédito ofrecido mutualmente es gratuito (no hay interés) y los créditos no escasean puesto que son creados para la dinámica local, es decir, la voluntad de cada uno de compartir sus competencias.

El mecanismo puede cubrir todo un conjunto de servicios a condición de que sean locales: asistencia a personas, servicios domésticos, servicios de guardias, asistencia a la juventud o a la familia, trabajo de oficina, ayuda agrícola, trabajos de jardinería, vivienda, alimentación, transportes, carpintería, etc. Si las pymes y las profesiones liberales participan en el sistema, las unidades LETS pueden ser utilizadas.

Ventajas económicas del sistema:

-Mayor cantidad de bienes y servicios son intercambiados en una comunidad donde el dinero es limitado;

-Los recursos de intercambio son conservados en el seno de las comunidades locales en vez de que emigren;

-El endeudamiento financiero puede ser eludido o limitado así como todos los problemas ligados al sobreendeudamiento;

-Un ahorro financiero clásico puede, eventualmente, ser constituido;

-Se desarrollan aspectos de autosuficiencia de la economía (con impactos positivos a niveles de la ecología);

-Permite a los cesantes de larga duración probar que durante su cesantía, lograron seguir siendo activos y productivos.

Ventajas sociales del sistema

- Establecimiento de una red de solidaridad cálida;

- Valorización de las competencias;

- Aumento de la calidad de vida;

- Flexibilidad incentivada por el reconocimiento de las potencialidades propias que permiten ejercitarse en know-how no habituales;

- Satisfacción de las necesidades diarias sin o con poca liquidez;

- Aumento de la confianza, del respeto y de la comunicación;

- Protege a la familia de la dislocación y crea una estructura familiar ampliada;

- Mayor conciencia social y menor avidez.

Hoy en día, existen entre 800 y 1000 grupos en el mundo, principalmente en los países anglosajones (Canadá, Estados-Unidos, Reino-Unido (±400 grupos), Irlanda, Australia, Nueva Zelandia), pero también en los Países Bajos (± 60 grupos), en Alemania y en Francia.

En lo que concierne a Bélgica, la red aparece más lentamente, pero es también a causa de algunas interrogantes en materia de reglamentación. Por el momento, se cuentan tres sistemas en Flandes y uno en Bruselas.

Los dólares-tiempo

Es un sistema que viene de los Estados Unidos y que permite intercambios sin salidas de caja. Es un plan de crédito-servicio iniciado por Edgar Cahn, un abogado. Concibió su plan, como un medio de responder al carácter inapropiado de programas gubernamentales orientados a los problemas sociales.

La idea de base es que una persona puede obtener créditos-tiempo ayudando a alguna otra persona hoy, y utilizar estos créditos más tarde para obtener servicios similares para sí mismo o para su familia. El plan comenzó con un intercambio de una serie limitada de servicios (principalmente a personas de la tercera edad, de educación y de cuidados a niños), pero Edgar Cahn espera que, finalmente, el espectro de los servicios cubiertos pueda ser ampliamente extendido.

La unidad del esquema es el "dólar-Tiempo" equivalente a una hora de servicio. La intención es intercambiar servicios sobre la base de una hora contra una hora. Por ejemplo, cuando el señor Green le dedica dos horas a ayudar a la señora Brown a hacer sus compras, recibe dos “dólares-Tiempo” inscritos a su favor. Más tarde, cuando el señor Green se verá, él mismo, en la necesidad de ser ayudado, podrá pedir dos horas de servicios a alguna otra persona del sistema.

Edgar Cahn obtuvo mucho apoyo oficial. La administración de los impuestos dictó así la regla de que el “dólar-Tiempo” está excento de impuestos. Esta excención permitió la rápida proliferación de programas de “dólar-Tiempo” en el país. En abril de 1993, había ya 85 programas operando en 26 Estados, con otros 20 en preparación. El Estado de Missouri tiene, él solo, 37 programas. El gobierno de este Estado está tan entusiasmado, que garantizó el valor de los créditos de servicio: va al mercado para comprar los servicios de aquellos que han ganado créditos cuando faltan participantes para otorgar los servicios contra “dólares-Tiempo”, cuando es necesario.

El dólar-Tiempo otorga reconocimiento a los servicios que, normalmente, hubiesen sido hechos por personas benévolas. Una de las principales ventajas es que permite a los participantes, es decir, a las personas de edad, a los jóvenes, a los cesantes, etc., redefinirse ellos mismos como productores y contribuidores, más que receptores de caridad. Edgar Cahn cita también algunos resultados importantes de este sistema, como la construcción de una comunidad: "El proceso mismo de ganar créditos integra a los grupos... empiezan por tener comidas juntos; después establecen grupos de vigilancia del vecindario contra la criminalidad, y empiezan a velar los unos por los otros. Pueden así implementar cooperativas de consumo alimenticio, etc. Este sistema actua como catalizador, para la creación de una cohesión de grupo, en una sociedad en que este tipo de función es difícil de encontrar".

Integración e identidad social

Acabamos de ver muy brevemente cuatro mecanismos de donación y de contra-donación (Intercambio de Conocimientos, Trueque-Tiempo, Lets, Dólar-Tiempo), bajo la forma de sistemas de compensación. Su interés particular es que constituyen una respuesta, entre otras, al problema de la exclusión social. La gente descubre en estos sistemas un medio de poner en valor un recurso disponible: su tiempo; y hay ahí pistas de reflexiones relacionadas con nuestro sistema económico y monetario que, dado el progreso tecnológico y las reestructuraciones, destruye el tiempo de trabajo. Sin embargo, para muchos, el trabajo define la integración y la identidad sociales. Es decir, la importancia primordial de encontrar aquellos tiempos de trabajo que contribuyen a la identidad social (queda, eso sí, hacer la distinción entre el tiempo de trabajo de una economía en que se está alienado por tareas repetitivas y monótonas, y un trabajo cumplido que favorece la creatividad y los contactos sociales. Pero este tema merece un debate particular y no es nuestra tarea inmediata).

Así, crear un sistema de intercambio que vuelve a dar un tiempo de trabajo, un tiempo que favorece la explosión de la creatividad y un tiempo en el que se renuevan los contactos sociales, puede contribuir a restablecer la identidad social. Esto no debe ser olvidado cuando la desinserción social conduce a la enfermedad, a la depresión, a la dislocasión familiar, al suicidio, a la droga, a la violencia, a la criminalidad, al repliegue de identidad o incluso a la extrema derecha (skin heads neonazis, grupos neofascistas).

La respuesta de los Estados

Los mecanismos de dólar-Tiempo están excentos de impuestos en los Estados Unidos; además, hay un tipo de mecanismo similar en el Japón (sistema de ahorro-Tiempo).

En Irlanda, la Seguridad Social decidió, en agosto de 1993, no rechazar sus beneficios a los asegurados, mientras el esquema LETS no empiece a pasar a llevar al empleo imponible y asegurable regularmente. En consecuencia, 60% de los participantes en los LETS irlandeses son beneficiarios sociales (cesantes, padres solteros o pensionados). Los argumentos a los que fue sensible la seguridad social son los siguientes: mantención del hábito de trabajo (eficiencia contra la depresión), de las competencias, de los contactos sociales (posibilidad de tener conocimiento de las ofertas de empleo), de la confianza en sí mismo (elementos esenciales para regresar a la economía formal). Por lo demás, los negociadores del LETS dieron la orden a los participantes de no aceptar, en el marco del LETS, ofrecer su trabajo contra recursos monetarios.

En Australia, el ministro de la Seguridad Social, Peter Baldwin, anunció en diciembre de 1993, que los tipos de crédito LETS no son recursos, en el marco del análisis de los recursos para la Seguridad Social. Los esquemas LETS son considerados como una iniciativa comunitaria útil, que no debe ser desalentada por los reglamentos de la Seguridad Social. Hay razones suficientes para dar a los beneficiarios sociales la flexibilidad para participar en estos esquemas. En particular, los esquemas de tipo LETS representan una forma de actividad que da asistencia a los beneficiarios, permitiéndoles guardar contacto con las competencias y los hábitos requeridos en el mercado del trabajo, así como con el mercado del trabajo propiamente tal. La decisión consiste, por lo tanto, en permitir a los receptores de beneficios sociales, participar en los LETS, a condición de que sigan estando disponibles en el mercado del trabajo; la actividad de buscar trabajo debe seguir siendo su primera prioridad.

En los Países Bajos, la Corte administrativa habría emitido (una resolución) que estipula que los recursos establecidos en unidades de intercambio locales, deben ser objeto de recaudación fiscal (IVA + contribuciones) en estas unidades locales. Por lo demás, el Ministerio de Finanzas instituiría una regla que permite a los participantes LETS ser exonerados de impuestos hasta el equivalente de cuatro mil a cinco mil florines (de pesos chilenos), en un mismo tipo de actividad ejercida en el seno de un LETS. Varios tipos de servicios rendidos que entran en categorías distintas de actividad no serían, sin embargo, impuestos si el monto alcanzado en cada categoría es inferior a cuatro mil o cinco mil florines. En lo que concierne a la ayuda social holandesa, hay que saber que está ampliamente descentralizada a nivel comunal. En Leeuwaarden, el hecho de ejercer en un LETS actividades propias de su calificación, y de manera no ocasional, puede tener consecuencias a nivel de los beneficios. Por el contrario, construir una terraza el fin de semana a cambio de la reparación de un motor, no los afecta. En Arnhem, sin embargo, el carácter de las actividades permitidas parece ser más restrictivo: la fuerza de trabajo no pagadas (se subentiende en moneda) no pueden tomar el lugar de las fuerzas de trabajo pagadas; no puede haber competencia desleal con las empresas, y las instituciones subsidiadas no pueden servirse de los LETS. Si se respeta este marco, las actividades LETS son permitidas sin consecuencias para los beneficiarios de la ayuda estatal.

Debemos subrayar un principio puesto en evidencia por los promotores del LETS: el de favores amistosos rendidos en un círculo de amigos.

A nivel de Francia, el carácter de asociación sin fines de lucro (ley de 1901) es importante en lo que respecta a la exoneración fiscal de las prestaciones, para servicios ocasionales ofrecidos entre particulares.

El sistema tiempo-trueque Palois desarrolló también un sistema de seguros. Es importante en el tema de la responsabilidad civil.

¿Y Bélgica? Tres problemas deben ser puestos en evidencia. Primero, la cuestión social, después, la cuestión fiscal, y , en fin, la cuestión de los seguros.

A nivel social, la actividad que puede desplegar un destinatario de ayuda estatal, como un cesante, es muy restrictiva. Según el edicto real, del 25 de noviembre de 1991, para cobrar seguros de de cesantía, el cesante debe estar privado de trabajo y de remuneración. La condición de estar privado de trabajo está explicitada en el artículo 45 del edicto real: "es considerado como trabajo: 1º La actividad efectuada por su propia cuenta, que puede ser inserta en la corriente de intercambios económicos de bienes y servicios, y que no está limitada a la gestión de bienes propios; 2º La actividad efectuada para un tercero y que procura al trabajador una remuneración o una ventaja material, de naturaleza a contribuir a su subsistencia o a la de su familia. Se presume, hasta prueba de lo contrario, que toda actividad efectuada para un tercero procura una remuneración o una ventaja material". Por lo demás, las restricciones conciernen también a los beneficiarios sociales que dependen de otras categorías: minusválidos, enfermos, inválidos, pensionados, (minimexeses), etc. Se necesita, por lo tanto, una reglamentación que les permita acceder al sistema.

A nivel fiscal, hay ingresos en franquicias de IVA y de impuestos directos, a condición de que no se sobrepase ciertos niveles. Debiera operarse un análisis a este nivel para saber hasta qué nivel un participante en un esquema LETS o de dólar-Tiempo pueda ganar unidades de intercambio, sin ser objeto de imposición desconsideradamente.

A nivel de los seguros, se deben estudiar mecanismos que permitan cubrir los riesgos de las partes involucradas en los intercambios no monetarios (accidentes causados a sí mismos o al otro, destrozos materiales, etc.).

A defecto de encontrar soluciones concretas, las personas que participan en el sistema, en particular las más desfavorecidas, corren el riesgo de tener sorpresas particularmente desagradables, que podrían conducir a más exclusión, lo que no es deseable.

Sin embargo, la cuestión del trueque está a la orden del día. Dos diarios se lanzan sobre el trueque: uno en Bruselas (5), el otro en Namur (6). Las primeras ediciones están previstas en noviembre de 1995.

Por mi parte, pienso que es urgente abrir el espacio reglamentario que permita el acceso a estos mecanismos, a todos aquellos que viven una situación de precariedad, ya sea económica o solamente social. En definitiva, se trata de crear los canales a través de los cuales una sociedad más humana podrá realizarse, porque habrá implementado solidaridades cálidas, indisociables, además de las solidaridades frías.




Notas

(1) Lugar de contacto: Maison de l´Amitié (Casa de la Amistad) ( D. Bouché) en 5570 Beauraing, teléfono: (082) 67.70.06, Paulina Romero, Le Méridien, (02) 218.56.08.

(2) Salario mínimo en Francia.

(3) Frente a la compañía "Réseau Mutuel" (Red Mutual).

(4) Idealmente una asociación sin fines de lucro.

(5) Troc en stock (Trueque en stock), BP 19, 1020 Bruselas 2; ASBL Cauris, Rue Émile Wauters, 114 a 1020 Bruselas; teléfono: 02/478.86.42.

(6) Le Journal du Troc (El diario del Trueque), BP 242 a 5000 Namur 1.

Publicado en La Hoja de las organizaciones económicas populares, Nº105-106, en marzo y mayo de 1996.

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